A pesar de que en el único sitio donde de repente quieres estar es debajo de la tierra, irremediablemente estas pisándola firmemente... Pero nadie se imagina que tu mente esta en otra parte, pensado en todo lo que estas deseando que salga de tu corazón, garganta y cuerdas vocales, y que sin embargo, a la hora de la verdad, te ves sin fuerzas y sin valentía para expulsarlas, con la certeza de que nadie pensara igual que tú, que cada conjugación de palabras que expresen tus sentimientos, serán una serie de esputos incomprensibles a los oídos y a la mente del que tienes delante.
25 ene 2015
Huída.
Ese momento en el que estas con "esa" persona, que ya el hecho de ponerle el determinante significa y dice mucho de ella, y sin embargo te sientes terriblemente solo, desubicado y entre desconocidos.
21 ene 2015
Abril.
Me prometí a mi misma escribir sobre ti en las sabanas desde que me di cuenta de cuánto envidio las tuyas:
Abril me regaló a mí la primavera y la certeza de que podía poseer un paraíso donde refugiarme en los días fríos de invierno. Me trajo mil y un errores, que no lo fueron tanto para darme cuenta de que eras tú el que iba a tener derecho a todo a partir de aquella noche de ascensor y lluvia en el exterior.
El mundo ha girado para que nos moviésemos al mismo tiempo en direcciones contrarias y caóticas, como quien tira unos dados al azar para decidir su destino.
Cada experiencia nos ha definido y moldeado como un jarrón de arcilla, hasta ser lo que somos en este preciso momento. Y quién sabe la forma que tendremos cuando pasen y pasen los años.
Eres lo que eres en este instante porque un día te refugiaste en personas que te hicieron sentir mas solo de lo que habrías estado si lo hubieras sido
realmente, esperando que algún día esa situación cambiara y mejorara. No era lo que querías pero no podías irte, sabias que tu lugar iba a estar siempre ahí. Al mismo tiempo te evadías en lugares y con personas donde pensabas que te habías encontrado a ti mismo. Has intentado camuflar tu dolor y soledad con otras que te hicieron olvidar temporalmente, y que no merecieron que compartieras tanto de ti. Has conocido gente, lugares, recorrido carreteras y autovías en tu pequeño hogar blanco, y hasta has llegado a conocer otro país que te ha llevado a experimentar pequeñas aventuras que jamás pensaste.
realmente, esperando que algún día esa situación cambiara y mejorara. No era lo que querías pero no podías irte, sabias que tu lugar iba a estar siempre ahí. Al mismo tiempo te evadías en lugares y con personas donde pensabas que te habías encontrado a ti mismo. Has intentado camuflar tu dolor y soledad con otras que te hicieron olvidar temporalmente, y que no merecieron que compartieras tanto de ti. Has conocido gente, lugares, recorrido carreteras y autovías en tu pequeño hogar blanco, y hasta has llegado a conocer otro país que te ha llevado a experimentar pequeñas aventuras que jamás pensaste.
Has cambiado en múltiples formas, pero algo ha permanecido perenne en ti: sabes demostrar fácilmente lo que sientes a quien quieres de verdad.
Sin embargo, después de todo, algo te trajo aquí. Nuestros pasos y trazadas en los propios caminos fueron los correctos, a veces opuestos en el lugar y en el tiempo, pero finalmente acertados. Lo sé porque estas aquí y estoy mirándote a los ojos.
Fue al poco tiempo cuando me di cuenta de cómo habían cambiado las cosas, y me sentí agradecida por haber estado tanto tiempo esperando algo como esto. Sentía que merecía alguien como tú, y en consecuencia, aquí me tienes delante tuya, siéndote feliz. Recuerda que quiero seguir siendo tu centro mientras no deje de ser lo primero que te ha pasado en la vida.
No se cual es la clave y el secreto para que esto no se apague nunca. O simplemente no existe y es tan sencillo como dejarse llevar y disfrutar de cada sensación que sólo tu me aportas. Es tan bonito e intenso que asusta. Asusta pensar que llegará el limite, que quiera más de esto, y que nada me parezca lo suficiente. Sin embargo, pocas cosas son infalibles en lo que se refiere al futuro, por lo que me quedo con la primera persona del plural del presente indicativo del verbo amar. Y del compartir.
14 dic 2014
Changes.
Día 25:
Hoy es un día
diferente. Lleva arrastrando un pesado abrigo desde hace muchos años. Sabe que
no es feliz. Se compara con los demás y no le cabe la menor duda: Nunca ha sido
feliz del todo. Ha tenido días señalados en los que se levantaba y no hubiera
pedido nada más en su vida. Pero hace tiempo que no recuerda cual fue esa
última mañana. No quiere culpar a nadie pero inconscientemente se acuerda de
alguna que otra persona cuando se cuestiona su malestar. Ella buscaba otra
cosa, necesitaba otro tipo de vida y de compañía, sus inquietudes y vistas al
futuro eran muy diferentes.
Hoy cree que ya
es tiempo de deshacerse de ese abrigo, porque ya empieza el verano y suben las
temperaturas en Granada. Empieza a darse cuenta que todo el mundo merece ser
feliz, que todo el mundo merece una oportunidad para intentarlo ¿Por qué ella
iba a estar toda la vida conformándose con lo que le había “tocado”?
Día
1:
“No
sé qué hacer, sé que no soy feliz, sé que no tengo lo que quiero, y parece que
no lo tendré nunca, estoy sumergida en una relación que me hace ser infeliz y me
hunde más en el hoyo pero, no sé ni siquiera si quiero salir, ni si quiero
alejarme de esta vida ni de él. No tengo fuerzas ni capacidad para dejarle, sin
embargo es él el que me reprocha que si nos va tan mal es por mi culpa, por no
aceptar el estilo de vida que quiere llevar, independiente de mí, es lo que
debo asumir si quiero estar con él, porque él no está dispuesto a cambiar. Y el
hecho de no estar con él es algo que ahora mismo no podría soportar.
En
numerosas ocasiones ha achacado todo a mi enfermedad pero, joder, no estoy loca
y sé lo que quiero y no quiero para mí, independientemente de que esté sumergida
en este fondo sin salida. Cómo duele escuchar de la persona que más quieres que
ya no soy aquella chica de la que él se enamoró, como si a mí me gustara vivir
y estar revolcada en la mierda todo el tiempo”
“Tengo
una herida abierta en la mano y tú no dejas de culparme de los rastros de
sangre.
Esta
es la metáfora más bonita que se me ha ocurrido para hablarte del dolor.
Y
es horrible.”
“Todo
esto que jamás podré comprender, lo que obtuve a cambio de intentar hacerlo
bien. Eso no es para mí, quiero mi parte de lo bueno. Quiero que estés aquí,
quiero tenerte dando vueltas a mi lado todo el tiempo en nueve órbitas
concéntricas y yo estar en el centro.
Será
mucho pedir, pero es lo menos que merezco” Irene X
9 nov 2014
22 años conociendo a la persona que mas quiero
Ella era una chica complicada, pero se quería demasiado. Algunas
no la entendían, otros la tacharon de insensible.
Estaba acostumbrada a observar y veía lo que se cocía a su
alrededor. Algunas cosas estaban normalizadas por los especímenes de su
entorno, sin embargo a ella la horrorizaban. hasta que un día tuvo claro lo que
quería ser y lo que no, lo que quería para ella y lo que no le desearía a
nadie.
Descubrió que querer no es igual a dolor. Se dió cuenta de
que ella, era valiosa y que nadie jamás llegaría a merecer una lagrima suya.
Pensaba que, quién iba a ser el que la salvase de no caer por la pendiente sino
ella.
Era feliz queriéndose a ella misma por encima de todo.
Pero un día llegó alguien a su vida que decidió hacerle la competencia. Se dió cuenta
de que hay personas que te hacen sentir aún más especial de lo que ya te considerabas
y eso fue realmente increíble para ella. Así fue, se enamoró de aquel competidor
con el que compartió momentos que nunca antes había experimentado, me atrevería
a decir que le confió su vida, se confió a ella misma.
A pesar de prometerse a sí misma no idealizar,
fue inevitable. Nunca había sentido aquello y quiso dejarse llevar. Él era
suelo, y a ella no le importaba deslizarse y romperse la cara por él.
Rescataron juntos vistas y lunas preciosas. Conoció el echar de menos de verdad
a alguien y, aunque a veces le tuviera a kilómetros de distancia, encontró la
manera de sentirle sin tocarle. Llegó a sentarse desnuda sobre él mientras dejaba
volar los recuerdos, recorriendo cada centímetro de su espalda... o se dedicaba
a escribir concentrada sobre ella un pedacito de ella misma. Cerca o lejos… los
sentimientos estaban a flor de piel.
Era tanto lo que apostaba, y tanto lo que
esperaba, que tarde o temprano la realidad le iba a dar la primera
llamada de atención. Y rompió su promesa, las lágrimas cayeron.
Siguieron cayendo y siguieron los enfrentamientos con la
realidad y sus dilemas internos de lo que ella esperaba, y lo que recibía. Lo
que ella creía merecer y lo que obtenía. No sabía lo duro que podía llegar a
ser esperar de alguien lo mismo que ella daría y que esa espera a veces fuera
eterna. No sabía lo mal que podía llegar a sentirse cuando la persona que más
quería no la hacía sentir tan valorada como ella misma se consideraba, ni lo
doloroso que era cuando los malos momentos empezaban a pesar sobre los buenos o cuando a veces llegaba a sentirse tan sola estando acompañada.
Pero hubo un momento en el que pensó que esas peleas
internas únicamente se las creaba ella. Que siempre se prometió no aguantar lo que
no creía merecer. Que alguien algún día le haría sentir como ella es en
realidad y fue por eso por lo que pasó tanto tiempo queriéndose y conociéndose a
sí misma, esperando sin buscar a la persona adecuada. Cualquier persona tiene
motivos para ser exigente con lo que quiere en su vida, porque como dicen por ahí:
Todos aceptamos lo que creemos merecer.
Lleva 22 años prometiéndose ser feliz por ella misma, sin
confiar su felicidad a una sola persona que, un día, de repente, evolucione de manera distinta llegando a ser lo que no
esperaba. Sólo desea que llegue el día en el que tenga que soplar 30 velas
sobre una tarta y no pedir ningún deseo, porque cada detalle que le ha regalado
a la vida le haya pasado su factura.
31 oct 2014
Mañana será otro día igual.
Esos días que sabes que pasarán porque "Mañana será otro día", y sin embargo últimamente están sucediendo con una frecuencia de la que nunca antes había sucedido.
Me pregunto cuándo y por dónde se me escaparon las fuerzas.
Esta sensación de sentirme desubicada, desencajada, que nada te complete, de esperar, esperar y que nunca llegue lo que esperas, ver en tu día a día lo que no quieres para tu vida y tan lejos lo que quieres recuperar. No saber cómo compartir tu frustración.
Es sentirse atrapada. Es ansiedad en estado puro. Es no dejar de bañar y limpiar tus ojos. Es seguir viviendo en el pasado mientras que mi presente anda perdido buscando desesperadamente la puerta de salida, que a medida que pasa el tiempo aparece ante mi mucho más difuminada y con menos probabilidades de escape.
Me pregunto cuándo y por dónde se me escaparon las fuerzas.
Esta sensación de sentirme desubicada, desencajada, que nada te complete, de esperar, esperar y que nunca llegue lo que esperas, ver en tu día a día lo que no quieres para tu vida y tan lejos lo que quieres recuperar. No saber cómo compartir tu frustración.
Es sentirse atrapada. Es ansiedad en estado puro. Es no dejar de bañar y limpiar tus ojos. Es seguir viviendo en el pasado mientras que mi presente anda perdido buscando desesperadamente la puerta de salida, que a medida que pasa el tiempo aparece ante mi mucho más difuminada y con menos probabilidades de escape.
11 oct 2014
Un secreto.
Hola, verás... Quería que supieras algunas cosas sobre mi antes de contarte un secreto: Para bien o para mal, soy "algo" diferente a todo lo que te podrás encontrar cualquier día o noche de los próximos días de tu vida.
No es de extrañar que mi propio cuerpo también me pida algo diferente cada vez que amanece, me pide tener algo que hacer, me pide levantarme de la cama, la silla o el sofá y ponerme guapa. O mejor aún, contenta. Me pide, sal a la calle y haz algo interesante, dedícale una mirada a cualquier persona que se cruce por tu camino, estate atenta a los pequeños detalles, observa y sobretodo, escucha ¿Eres consciente de lo que puedes llegar a aprender? No son casualidades las personas que se cruzan contigo día tras día, y a medida que pasa el tiempo me doy más cuenta de ello. Un día un niño, agarrado de la mano de su madre, me dedicó una sonrisa de esas que te iluminan hasta el alma, otro día una niña con Síndrome de Down me regaló una flor sin conocerme de nada, otro día una familia me dijo adiós desde el exterior del tren. Y, ¿Qué quieres que te diga? Esos días fui feliz. Cada detalle cuenta y te brinda una oportunidad, cada nueva experiencia es gratificante, cada nueva persona que conozcas te da un motivo, por insignificante que sea para dedicarle una sonrisa. Aunque tengo que reconocerlo, un día me arrepentí de ser una de aquellas camareras que no cobran su sonrisa con las copas.
Creo que odio aproximadamente al 75% de los hombres de este mundo por no saber valorar una verdadera joya. Conozco personas realmente valiosas porque no necesitan que las amen, por ser felices con lo que tienen. Se tienen a ellas mismas. Me cuesta creer que haya individuos que aún no hayan aprendido a enamorarse a primera vista de las chicas bonitas por dentro.
Yo, sin embargo me fijo en el interior de las ciudades y soy capaz de tener flechazos a primera pisada.
Y te preguntarás: ¿Y cuál es el secreto aquí?.
Pues verás, sólo me pasa en aquellas donde compartimos las mismas pisadas sobre los asfaltos.
Pero esto no debes contárselo a nadie... Al igual que nadie puede descubrir que has conseguido más de lo que piensas desde que escribo cuando me siento feliz, que no quiero que me debas la vida, sino la muerte a la monotonía, que no te necesito para vivir, pero sí a tus labios cerca y una explicación científica que me haga comprender lo que sucede en mi estómago cada vez que te leo(veo) o nos imagino probando todas las camas del mundo, (¿y sí nos ganamos la vida de esa manera?) que eres el único capaz de besarme en la distancia y tocarme por dentro, lo sé cuando me hablas y me llegan fuertes pulsaciones al estómago y al cerebro.
No quiero que suene a amenaza pero, sobretodo, bajo ningún concepto, nadie puede saber que he llegado a un delicado punto en el que ya no sería nada sin tus palabras y tus miradas de curarlo absolutamente todo...
O tendré que matarte a orgasmos.
Y te preguntarás: ¿Y cuál es el secreto aquí?.
Pues verás, sólo me pasa en aquellas donde compartimos las mismas pisadas sobre los asfaltos.
Pero esto no debes contárselo a nadie... Al igual que nadie puede descubrir que has conseguido más de lo que piensas desde que escribo cuando me siento feliz, que no quiero que me debas la vida, sino la muerte a la monotonía, que no te necesito para vivir, pero sí a tus labios cerca y una explicación científica que me haga comprender lo que sucede en mi estómago cada vez que te leo(veo) o nos imagino probando todas las camas del mundo, (¿y sí nos ganamos la vida de esa manera?) que eres el único capaz de besarme en la distancia y tocarme por dentro, lo sé cuando me hablas y me llegan fuertes pulsaciones al estómago y al cerebro.
No quiero que suene a amenaza pero, sobretodo, bajo ningún concepto, nadie puede saber que he llegado a un delicado punto en el que ya no sería nada sin tus palabras y tus miradas de curarlo absolutamente todo...
O tendré que matarte a orgasmos.
3 oct 2014
Microuniversos en tus abrazos
Que tópico aquello de que los silencios dicen más que las
palabras. Si alguien llegase a entender cada uno de los míos, sin duda allí me
quedaría, al menos una buena temporada. Es como si de repente crecieras y
dejases de creer en la magia, esperando que en algún momento alguien te fascine
con algún truco bien hecho, y por lo menos te haga recrear de nuevo esa falsa
ilusión.
A veces me prometo a mí misma dejar de leer tanta parrafada
y creer en el fondo de mí que algo de todo eso puede llegar a ser cierto y que
eso de idealizar no es tanta locura. Pero si existen aún personas que les
atraviesan ideas tan descabelladas como las mías, quizás haya un atisbo de
esperanza.
Yo, que siempre he creído saberlo todo, y he jurado ser
capaz de responder a cualquier cuestión que
se enfrente, no sabría describir a veces lo que siento. Igual debería hacer
como Shakespeare, inventar nombres a sentimientos indescriptibles y según el
grado de intensidad.
Sé que aquella vez alguien me retó cuando me preguntó qué
era el amor. Mucha gente obvia el significado, pocas se lo replantean. Yo ese
día me lo pregunté, y no supe que contestar. Se la devolví, y como siempre lo
escupió, como si ya tuviese preparada desde hacía tiempo aquella respuesta. A cada
contestación le habría añadido una larga puntualización, sin embargo callé. Que
tópico aquello de que los silencios dicen más que las palabras.
1º: El amor es emocional, sentimental, la mayor posibilidad
de expresión del arte.
(“Todos los verbos que te haría acaban en –arte”).
2º: El amor debe ser sano, racional, debe mejorar tu
felicidad y aportarte serenidad, estabilidad, confianza y seguridad tanto en ti
misma/o como con tu pareja.
3º: El amor es negativo, es aquel que no te permite ser y
realizarte por ti misma, es necesitar a la otra persona, no para complementarte
y ser más feliz, sino para ser suya/o y perder tu identidad como persona.
No pude negar nada, al igual que tampoco elegiría ninguna de
las tres.
Pero sí supe cómo definir lo que estaba sintiendo desde
hacía unos cuantos meses. Y es simplemente dejar de buscarle una definición o
significado. Definir algo o un sentimiento es limitarte, y yo siempre he odiado
los límites. No quiero pensar que llegaremos a un tope en el que nos
estanquemos y nos quedemos allí para siempre, o que sea el fin de todo. No sé
cuál de las dos ideas me parece más horrible. Quiero interpretarlo todo como
algo diferente, tanto que no se merezca ningún nombre ni etiqueta, pero que a
la vez no deje de ser normal para los demás, porque creo que tú eres diferente
y haces que deje de ser racional. ¿Para qué ser algo si tú y yo ya lo somos
todo?
Así que no diré que esto es amor o cualquier otra cosa, ya
que existen 3 definiciones distintas así como infinitas. Todo es relativo, pero
los sentimientos y los pensamientos… nada podría decirse sobre ellos y que
fuese 100% cierto. Solo diré lo que deseo y es simplemente tocarte y sentir tus
manos a la vez recorriéndome despacio, mirar tus ojos a centímetros de los
míos, conocerte al completo, dejarme llevar por el magnetismo de tu cama cuando
estas dentro de ella, crear zonas X en cualquier rincón del mundo, en cualquier
rincón de cualquier casa, encerrarnos en nuestros propios microuniversos dentro
de nuestros brazos, un hostal, en tu casa, en la mía, frente al Mediterráneo o frente al Atlántico.
Y que me abraces a cualquier temperatura… entonces me reiré del frío, aunque
siga con los pelos de punta.
29 ago 2014
Empatia
Defectos, virtudes, características innatas. Diría que la empatía es una de ellas. Aunque aún no sepa donde incluirla, siempre la he sentido, porque sí, empatizar es sinonimo de lograr sentir lo que siente la otra persona. Suena hasta bonito. Sin embargo, a pesar de mis intentos por comprender, hace mucho tiempo que no entiendo ciertas cosas ni a ciertas personas. Quizás sea por mi facilidad para ponerme en el lugar de alguien y la dificultad de comprender cómo esa persona y yo reaccionaríamos de manera tan opuesta ante una misma cosa o situación... si en el fondo nadie es tan diferente de nadie.
Cierto, me cuesta entender que haya personas capaces de pisotear directamente, indirectamente, en un grado o en otro sin mayor fin que el de perjudicar o dañar. Como si esa fuera la única forma de sentirse realizada o realizado. Me cuesta ponerme en vuestro lugar, debo de admitirlo, pero ante esto siempre me acuerdo de dos personas y de lo que una vez me dijeron.
"Nunca esperes que los demás hagan por ti lo mismo que tú harías por ellos, y vivirás mucho mejor" Y en realidad visto todo lo que llevo hasta ahora, no podría decir que ya he dejado de sorprenderme, pero prefiero no esperar mas de la cuenta por el "por si acaso".
"No te empeñes en pensar que todas las personas son buenas" Aquí tuviste razón mamá, el por qué de que exista gente con maldad espero que consigas explicármelo algún día.
Yo me autoconsuelo diciéndome a mi misma que en el mundo debe de haber de todo, sino no estaría yo en él, pero seguiré pensando que la rara no soy yo, que son los otros, o quizás si, empiezo a dudar, pero no sé, dentro de mi burbuja todo es tan coherente, tan evidente... Aún así creedme, he estado mucho tiempo poniendo todo mi empeño en entenderos, hasta que decidí que es lo último que quería por el miedo a insensibilizarme.
De todas formas vosotros podeís seguir así si esa es vuestra felicidad, yo seguiré encogiéndome cada vez que vea una cara al borde de romper a llorar, sentiré frío al ver a alguien dormir en la calle, me sentiré impotente al ver países en guerra televisados en las noticias, seguiré sintiendo que se me cerró el estomago cuando vea niños sufrir injustamente sus consecuencias, me estremeceré al imaginarme a un animal sufrir, y acabaré llorando por cosas absurdas sin que nadie me vea, pero eso sí, os seguiré sonriendo de la misma manera.
Cierto, me cuesta entender que haya personas capaces de pisotear directamente, indirectamente, en un grado o en otro sin mayor fin que el de perjudicar o dañar. Como si esa fuera la única forma de sentirse realizada o realizado. Me cuesta ponerme en vuestro lugar, debo de admitirlo, pero ante esto siempre me acuerdo de dos personas y de lo que una vez me dijeron.
"Nunca esperes que los demás hagan por ti lo mismo que tú harías por ellos, y vivirás mucho mejor" Y en realidad visto todo lo que llevo hasta ahora, no podría decir que ya he dejado de sorprenderme, pero prefiero no esperar mas de la cuenta por el "por si acaso".
"No te empeñes en pensar que todas las personas son buenas" Aquí tuviste razón mamá, el por qué de que exista gente con maldad espero que consigas explicármelo algún día.
Yo me autoconsuelo diciéndome a mi misma que en el mundo debe de haber de todo, sino no estaría yo en él, pero seguiré pensando que la rara no soy yo, que son los otros, o quizás si, empiezo a dudar, pero no sé, dentro de mi burbuja todo es tan coherente, tan evidente... Aún así creedme, he estado mucho tiempo poniendo todo mi empeño en entenderos, hasta que decidí que es lo último que quería por el miedo a insensibilizarme.
De todas formas vosotros podeís seguir así si esa es vuestra felicidad, yo seguiré encogiéndome cada vez que vea una cara al borde de romper a llorar, sentiré frío al ver a alguien dormir en la calle, me sentiré impotente al ver países en guerra televisados en las noticias, seguiré sintiendo que se me cerró el estomago cuando vea niños sufrir injustamente sus consecuencias, me estremeceré al imaginarme a un animal sufrir, y acabaré llorando por cosas absurdas sin que nadie me vea, pero eso sí, os seguiré sonriendo de la misma manera.
24 jul 2014
Medir el tiempo.
Y lo siento por Andrés, pero hasta su canción mas bonita se queda corta si se trata de ti y de mi. Yo te veo en cada gaviota y en cada rincón que recorrimos de mi casa hasta que conseguimos tocar las estrellas.
Desde que te conozco he descubierto incontables formas de medir las horas, los minutos y los segundos. De repente mi tiempo se ha convertido en nuestros momentos, en los antes y en los después de cada reencuentro, en el instante de abrir la puerta del baño y oler que estarás ahí cuando baje las escaleras, en los minutos que pasaban mientras nos empapábamos y nos recorríamos al completo sin dejar ni un espacio libre en la piel. El futuro se ha convertido en una forma de verte, porque miro hacia él y te encuentro a ti.
De repente mi sentido del tiempo son los días que quedan en el calendario. Casi siempre eternos.
Ahora el tiempo es justo lo que quiero que corra para volver a verte y lo que no quiero que pase cuando llegas y me abrazas por detrás.
Lo has conseguido, gracias a ti ya sé que lugar y momento elegir si pudiese teletransportarme en el tiempo y en el espacio.
Y no hablemos de mi escasa noción del tiempo cuando te he tenido debajo y mis manos no podían evitar apretar con fuerza un puñado de la arena blanca de Cádiz.
Sabiendo que te has convertido en todo lo que rodea mi tiempo, ¿Cómo no iba a tener miedo? Si pensaba que ya lo había visto todo, si creía que ya nada me iba a sorprender, parece casi imposible que cada vez que te tengo o siento cerca, descubro algo nuevo de alguna manera inexplicable.
Y aunque esto me suene a dependencia, creo que estaría dispuesta a seguir descubriendo en cuantas cosas llegaríamos a ser los primeros... Y que tengamos todo el tiempo del mundo para ello.
Desde que te conozco he descubierto incontables formas de medir las horas, los minutos y los segundos. De repente mi tiempo se ha convertido en nuestros momentos, en los antes y en los después de cada reencuentro, en el instante de abrir la puerta del baño y oler que estarás ahí cuando baje las escaleras, en los minutos que pasaban mientras nos empapábamos y nos recorríamos al completo sin dejar ni un espacio libre en la piel. El futuro se ha convertido en una forma de verte, porque miro hacia él y te encuentro a ti.
De repente mi sentido del tiempo son los días que quedan en el calendario. Casi siempre eternos.
Ahora el tiempo es justo lo que quiero que corra para volver a verte y lo que no quiero que pase cuando llegas y me abrazas por detrás.
Lo has conseguido, gracias a ti ya sé que lugar y momento elegir si pudiese teletransportarme en el tiempo y en el espacio.
Y no hablemos de mi escasa noción del tiempo cuando te he tenido debajo y mis manos no podían evitar apretar con fuerza un puñado de la arena blanca de Cádiz.
Sabiendo que te has convertido en todo lo que rodea mi tiempo, ¿Cómo no iba a tener miedo? Si pensaba que ya lo había visto todo, si creía que ya nada me iba a sorprender, parece casi imposible que cada vez que te tengo o siento cerca, descubro algo nuevo de alguna manera inexplicable.
Y aunque esto me suene a dependencia, creo que estaría dispuesta a seguir descubriendo en cuantas cosas llegaríamos a ser los primeros... Y que tengamos todo el tiempo del mundo para ello.
1 jul 2014
Brindemos
Tú eres eso. Tú eres esa mezcla de sensaciones sin sentido. Las que últimamente no paran de revolverse en si mismas y dentro de mí.
Puede que lo que sintamos al vernos sea lo mismo, o por el contrario muy distinto. Puede que en realidad me de cuenta que no fue echar de menos sino de más. Puede que arranque en un impulso de querer tirarte al suelo o darte un abrazo de esos que duran poco, que duran el momento en que cierras los ojos y se vuelven eternos. También cuento con los posibles abrazos de mis piernas cuando te rodean.
Soledad. A veces no estás tan mal. A veces no te tengo miedo. A veces incluso te necesito para rendir cuentas y encontrarme conmigo misma. Muchas veces, llegado ese momento, no he encontrado nada que me sirva para reprocharme... Felicidad, no sé. Y aunque llegase a encontrarlo algún día, igualmente brindaría. Brindaría por esas personas que se cruzaron en tu camino y esperaste mucho más de ellas, esas que compartieron algo y se marcharon dejándote ahí, sin nada más con lo que poder saciarte. Y por supuesto no nos olvidemos de aquellas otras que no compartieron, sino que te regalaron algo más, e incluso se quedaron ahí contigo, presumiendo de sonrisa. Por ellos brindaré, apoyaré y recorreré.
Pero por supuesto brindemos por el ahora, por no pensar demasiado en las consecuencias, porque el alcohol cura, aunque otras veces escueza. Y me da igual la resaca a la mañana siguiente, sólo pido que cuando despierte sea uno de esos días en los que salte de la cama con ganas de absorber y crecer en cada instante, y que a la hora de dormir sepa que una vez más he conseguido ser un poquito más grande.
Lo importante es que en mitad de este brindis, apareces tú con tu aire de renovar todo lo anterior. De repente en mucho tiempo me veo con ganas de avanzar, de repente quiero que me conozcas en todos los sentidos posibles, de repente muero de ganas por infinitas cosas que ya casi empezaba a olvidar. Y sí, hay muchas ganas pero también miedo. Miedo de que llegue ese día de frío invierno y que tú seas mi único paraíso real.
No es necesario que lo intentes, no te pido que entiendas este caos. Yo tampoco consigo hacerlo, pero me quedo con la certeza de que dentro de lo que cabe en él estas tú haciéndolo todo más FÁCIL.
Puede que lo que sintamos al vernos sea lo mismo, o por el contrario muy distinto. Puede que en realidad me de cuenta que no fue echar de menos sino de más. Puede que arranque en un impulso de querer tirarte al suelo o darte un abrazo de esos que duran poco, que duran el momento en que cierras los ojos y se vuelven eternos. También cuento con los posibles abrazos de mis piernas cuando te rodean.
Soledad. A veces no estás tan mal. A veces no te tengo miedo. A veces incluso te necesito para rendir cuentas y encontrarme conmigo misma. Muchas veces, llegado ese momento, no he encontrado nada que me sirva para reprocharme... Felicidad, no sé. Y aunque llegase a encontrarlo algún día, igualmente brindaría. Brindaría por esas personas que se cruzaron en tu camino y esperaste mucho más de ellas, esas que compartieron algo y se marcharon dejándote ahí, sin nada más con lo que poder saciarte. Y por supuesto no nos olvidemos de aquellas otras que no compartieron, sino que te regalaron algo más, e incluso se quedaron ahí contigo, presumiendo de sonrisa. Por ellos brindaré, apoyaré y recorreré.
Pero por supuesto brindemos por el ahora, por no pensar demasiado en las consecuencias, porque el alcohol cura, aunque otras veces escueza. Y me da igual la resaca a la mañana siguiente, sólo pido que cuando despierte sea uno de esos días en los que salte de la cama con ganas de absorber y crecer en cada instante, y que a la hora de dormir sepa que una vez más he conseguido ser un poquito más grande.
Lo importante es que en mitad de este brindis, apareces tú con tu aire de renovar todo lo anterior. De repente en mucho tiempo me veo con ganas de avanzar, de repente quiero que me conozcas en todos los sentidos posibles, de repente muero de ganas por infinitas cosas que ya casi empezaba a olvidar. Y sí, hay muchas ganas pero también miedo. Miedo de que llegue ese día de frío invierno y que tú seas mi único paraíso real.
No es necesario que lo intentes, no te pido que entiendas este caos. Yo tampoco consigo hacerlo, pero me quedo con la certeza de que dentro de lo que cabe en él estas tú haciéndolo todo más FÁCIL.
15 jun 2014
Sé muy bien de quien hablo...
Quizás la hayan prejuzgado en más ocasiones y más personas de las que ella misma cree, hasta puede que ya le resbale un poco y en el fondo los entienda. Se ha ahorrado mas de una sonrisa por miedo a que la delaten, por miedo a que descubran quien sigue ahí y quien no.
Yo misma me he sorprendido cuando la he visto en tantas ocasiones disimular y disfrazar sus complejos, que los tiene, y no será la primera ni la última chica en el mundo.
Le cuesta darse a conocer, aunque a día de hoy aún no he comprendo el por qué, quizás sea una consecuencia mas de su inseguridad innata. Pero ahí está, esperando inútilmente a que alguien se acerque, le transmita seguridad y le ayude a abrirse un poco mas. Solo te diré una cosa: Le gusta el café y alargarlo hasta las 8 de la tarde.
Si, le encanta que la sorprendan, quizás por eso se le tuerza con tanta facilidad la comisura de los labios, por mucho que se esfuerce por evitarlo... Dicen que de ilusiones se vive, y aunque ella esté de acuerdo, tiene un problema, y es la constante necesidad de renovar las suyas.
Le encantan los regalos, sobretodo aquellos transformados en canciones rescatadas que se guardan como si fueran valiosos tesoros. No niego que más de uno se haya arrepentido alguna vez de regalárselas a ella.
La conocerás y pensaras que es alguien con las ideas muy claras y fijas, hasta ella misma se autoconvence de ello. Pero yo sé que en muchas ocasiones es sólo lo que intenta aparentar... En realidad se deja revolver con mucha facilidad, y es ahí cuando sus cimientos construidos aparentemente indestructibles se vuelven a desencajar. Eso sí, no lo intentes, nunca sabrás cuándo, ni dónde ni por qué.
Tiene muchas inquietudes que no desvela a nadie. Demasiado activa quizás, aunque aparentemente no lo parezca tanto.
Le gusta ayudar, necesita coleccionar y exprimir momentos, y aunque no le guste sentirse sola, no necesita que la quieran, ya lo hace ella misma, te lo aseguro... Se muy bien de quien hablo.
Yo misma me he sorprendido cuando la he visto en tantas ocasiones disimular y disfrazar sus complejos, que los tiene, y no será la primera ni la última chica en el mundo.
Le cuesta darse a conocer, aunque a día de hoy aún no he comprendo el por qué, quizás sea una consecuencia mas de su inseguridad innata. Pero ahí está, esperando inútilmente a que alguien se acerque, le transmita seguridad y le ayude a abrirse un poco mas. Solo te diré una cosa: Le gusta el café y alargarlo hasta las 8 de la tarde.
Si, le encanta que la sorprendan, quizás por eso se le tuerza con tanta facilidad la comisura de los labios, por mucho que se esfuerce por evitarlo... Dicen que de ilusiones se vive, y aunque ella esté de acuerdo, tiene un problema, y es la constante necesidad de renovar las suyas.
Le encantan los regalos, sobretodo aquellos transformados en canciones rescatadas que se guardan como si fueran valiosos tesoros. No niego que más de uno se haya arrepentido alguna vez de regalárselas a ella.
La conocerás y pensaras que es alguien con las ideas muy claras y fijas, hasta ella misma se autoconvence de ello. Pero yo sé que en muchas ocasiones es sólo lo que intenta aparentar... En realidad se deja revolver con mucha facilidad, y es ahí cuando sus cimientos construidos aparentemente indestructibles se vuelven a desencajar. Eso sí, no lo intentes, nunca sabrás cuándo, ni dónde ni por qué.
Tiene muchas inquietudes que no desvela a nadie. Demasiado activa quizás, aunque aparentemente no lo parezca tanto.
Le gusta ayudar, necesita coleccionar y exprimir momentos, y aunque no le guste sentirse sola, no necesita que la quieran, ya lo hace ella misma, te lo aseguro... Se muy bien de quien hablo.
6 jun 2014
Minutos y un segundo.
Pasaban los minutos dentro de ese ascensor que subía, bajaba y volvía a subir, y ese segundo en el que desabrochaste el cierre de mi sujetador, y aún no era consciente de la posición en la que ya te habías situado. Fue viendo cómo amanecía contigo al lado cuando logré darme cuenta, pero el sueño me impidió pensar en lo que acababa de suceder... Cuando desperté no pude decir que lo esperaba, pero escucharte pronunciar cada palabra mientras, fue de lo mas erótico que había vivido en mucho tiempo. Creo que no podría haber contestado otra cosa en ese momento que no fuese si, si y otra vez si.
A lo largo de los días me fui percatando de lo que ya estaba sucediendo y fui pensando en comienzos. Pero aquella sombra seguía allí pisándome los talones... Y yo quería, pero no quería, porque siempre ha mandado el corazón sobre la razón, sin embargo esta vez veía como ambos empezaban a reconciliarse y a cooperar juntos. Y fue justo ahí cuando empecé a tenerlo todo más claro y a saber elegir el camino correcto, el de volver a ser yo con mis principios inquebrantables, y conmigo también aparecieron aquellas diferencias que me aclararon una vez mas que existen algunos que saben bien como engancharte, otros simplemente saben como llegar a enamorarte, unos con los que eres tu misma, otros con los que te sientes obligada a ser como les gustaría, unos que siempre parecen tener algo que esconder, y otros que en poco tiempo tienes la sensación de conocerles de toda la vida.
A lo largo de los días me fui percatando de lo que ya estaba sucediendo y fui pensando en comienzos. Pero aquella sombra seguía allí pisándome los talones... Y yo quería, pero no quería, porque siempre ha mandado el corazón sobre la razón, sin embargo esta vez veía como ambos empezaban a reconciliarse y a cooperar juntos. Y fue justo ahí cuando empecé a tenerlo todo más claro y a saber elegir el camino correcto, el de volver a ser yo con mis principios inquebrantables, y conmigo también aparecieron aquellas diferencias que me aclararon una vez mas que existen algunos que saben bien como engancharte, otros simplemente saben como llegar a enamorarte, unos con los que eres tu misma, otros con los que te sientes obligada a ser como les gustaría, unos que siempre parecen tener algo que esconder, y otros que en poco tiempo tienes la sensación de conocerles de toda la vida.
25 may 2014
Verdades dolorosas.
Llevo algún tiempo riéndome de aquel día, cuando hablaba con la persona mas importante de mi vida y le preguntaba entre sollozos que quién era la persona que merecía la pena hoy en día. Como siempre su respuesta fue la acertada, y lo comprobé por mi misma cuando apareciste tú. Bonita casualidad.
Y ahora es cuando yo miro para otro lado y hago como que no pasó cuando "algo" me dijo : Sigue ese camino, error que en esta noche de domingo me tortura. Una de tantas noches en las que piensas y escuchas canciones tristes de más.
Y esta vez, si tengo que elegir, prefiero que el tiempo no nos ponga a cada uno en su lugar. Reconozco que es egoísta, pero cualquier hecho es justificable si le precede un sentimiento de verdad, porque muchos llevan años intentándolo y aún no saben lo que es, porque sólo yo vi como temblabas, y como el vello de tus brazos se erizaba por tenerme cerca. Y tus manos. Y tus ojos.
Al menos soy fiel a lo que siempre he defendido y defenderé.
Ahora solo quiero que te vayas del todo y para siempre, sin que me olvides, pero lejos. Porque no quiero ser esta versión de mi que has creado, no era consciente de ella hasta que me dolieron increiblemente esas palabras tuyas -"Es que joder, Irene, tu no eres así"- como cuando te dicen una verdad a la cara que te niegas a reconocer. No soporto que mires mis labios de esa manera, no soporto cerrar los ojos, pensar en ti y sentirte tan cerca.
Y ahora es cuando yo miro para otro lado y hago como que no pasó cuando "algo" me dijo : Sigue ese camino, error que en esta noche de domingo me tortura. Una de tantas noches en las que piensas y escuchas canciones tristes de más.
Y esta vez, si tengo que elegir, prefiero que el tiempo no nos ponga a cada uno en su lugar. Reconozco que es egoísta, pero cualquier hecho es justificable si le precede un sentimiento de verdad, porque muchos llevan años intentándolo y aún no saben lo que es, porque sólo yo vi como temblabas, y como el vello de tus brazos se erizaba por tenerme cerca. Y tus manos. Y tus ojos.
Al menos soy fiel a lo que siempre he defendido y defenderé.
Ahora solo quiero que te vayas del todo y para siempre, sin que me olvides, pero lejos. Porque no quiero ser esta versión de mi que has creado, no era consciente de ella hasta que me dolieron increiblemente esas palabras tuyas -"Es que joder, Irene, tu no eres así"- como cuando te dicen una verdad a la cara que te niegas a reconocer. No soporto que mires mis labios de esa manera, no soporto cerrar los ojos, pensar en ti y sentirte tan cerca.
24 abr 2014
Ochenta.
Como sí de una especie de insecto se tratase, me come por dentro el no poder expresarme.
Y aunque lo hiciera y fueras consciente de lo que he recorrido y vivido, daría igual, después seguirías con tu vida y tu mundo idealizado. Olvidar es demasiado fácil cuando no se trata de nosotros. Pero quería deciros que no sabéis ni habéis sentido realmente la impotencia.
No sabéis lo que es querer gritar, querer que te escuchen, que te entiendan, incluso querer pedir ayuda y que sólo salga de tu boca un sonido sin significado demasiado sonoro y hasta molesto.
No sabéis lo que es sufrir. No sabéis lo que es una guerra y mucho menos una posguerra. Creo que no sabría decir en cual de las dos existe más miseria.
No sabéis lo que es pasar hambre de verdad, ni que te sangren las rodillas por pasar horas tirada en el suelo sin parar de fregar.
No sabéis lo que son las palizas por rutina dadas por la "persona" con la que convives, por definir de alguna manera a este tipo de escoria.
No sabéis las señales que dejan en la piel, negras como el carbón.
No sabéis lo que es estar casi inmóvil, no poder hacer tus necesidades higienicamente por ser incapaz de subir unas simples escaleras, las que tú al día subes y bajas tantas veces y sin esfuerzo.
No sabéis lo que es el dolor, la sensación de no poder respirar.
No sabéis lo que es la soledad ni la sensación de sentirte abandonada.
Pero no sabéis cuánto me alegro de que jamás os toque vivirlo, porque nadie en el mundo se merece padecer tanto.
Vieja, hoy me hiciste llorar, y aunque esa bomba te dejara sin poder hablar ni escuchar, supiste transmitirme gratitud con esa mirada... y sobre todo esa sonrisa.
Las gracias debo de dártelas yo por sostener mis manos unos segundos y haberles aportado tanta calidez.
20 abr 2014
Me quedo.
Me voy, pero me quedo.
Me quedo con los buenos momentos, con haber vivido y haber sentido poco a poco lo que nunca esperaba.
Me quedo con las risas y los abrazos, me quedo con tus ojos y lo que transmitían cuando miraban los míos.
Me quedo con lo aprendido.
Me quedo esperando a que me vuelvas a ver como lo hacías antes, con tu arrepentimiento y con mi "ya es tarde".
Me quedo con él, midiendo el tiempo de la mejor manera: Cuando menos lo esperaba y cuando mas lo necesitaba.
Me quedo con la esperanza de verte algún día, sonreirte y darme cuenta de que esta vez no volveré a retroceder.
Me quedo con mi tiempo, para invertirlo en quien verdaderamente lo merezca y lo sepa aprovechar.
Solo me quedo con eso.
Quédate tu con nuestros recuerdos, quizás algún día logres dejar de echarlos de menos.
Me quedo con los buenos momentos, con haber vivido y haber sentido poco a poco lo que nunca esperaba.
Me quedo con las risas y los abrazos, me quedo con tus ojos y lo que transmitían cuando miraban los míos.
Me quedo con lo aprendido.
Me quedo esperando a que me vuelvas a ver como lo hacías antes, con tu arrepentimiento y con mi "ya es tarde".
Me quedo con él, midiendo el tiempo de la mejor manera: Cuando menos lo esperaba y cuando mas lo necesitaba.
Me quedo con la esperanza de verte algún día, sonreirte y darme cuenta de que esta vez no volveré a retroceder.
Me quedo con mi tiempo, para invertirlo en quien verdaderamente lo merezca y lo sepa aprovechar.
Solo me quedo con eso.
Quédate tu con nuestros recuerdos, quizás algún día logres dejar de echarlos de menos.
19 abr 2014
Siempre vuelve.
Esto de la bipolaridad nunca fue conmigo pero ¿Qué hago? Si tus ojos no son de color mar, pero siempre me ahogo dentro, si cuando no los tengo delante me molesta verte y me sobra el recordarte (Siempre vuelves, siempre te vas) si tengo una voz dentro que me habla de oportunidades y otra que me advierte y me repite: "nunca te olvides".
La misma voz que me reprocha que olvidé mi verdadero yo, el que no se estanca, sino que es libre y vuela, no idealiza, abandona, deja esa huella, lo hace bien, siembra esa pizca de dulce obsesión, y al fin, no busca, sino encuentra.
La misma voz que me reprocha que olvidé mi verdadero yo, el que no se estanca, sino que es libre y vuela, no idealiza, abandona, deja esa huella, lo hace bien, siembra esa pizca de dulce obsesión, y al fin, no busca, sino encuentra.
8 abr 2014
El tiempo nunca sobra.
Fue una mañana calurosa comparada con las anteriores, mi único objetivo era el de llegar a mi destino con la mejor música en mis oídos. Casualmente pasaste por mi cabeza, a saber por qué, el caso es que esa mañana, por primera vez, me sobro el tiempo, aunque, ¿Para qué engañarnos? El tiempo nunca sobra, siempre hay una buena opción para poder aprovecharlo como es debido, así que me dispuse a buscarte en un ansia repentina por saber que cosas descabelladas se te pasaban a ti por la cabeza, ¿yo quizás? Quería creer que sí. Y me la jugué corriendo el riesgo de que esta pequeñita obsesión no se esfumara aún, de esas que aparecen sólo cuando alguna persona con la que he parecido conectar de alguna forma, pretende alejarse de mi . Y para mi sorpresa, inmediatamente me sentí un poco mas insignificante que antes, un poco mas pequeñita, alguien menos interesante, menos especial...
¿Que tendrás? Cómo odio que desde el minuto uno hayas tenido siempre la frase perfecta para dejarme sin recursos por donde escaparme.
Y entonces, simplemente me dispuse a caminar buscando algunos rayos de sol, esta vez no necesité gafas, en ese momento me apeteció que molestase, encontré un banco y, para no perder el tiempo, comencé a escribir... Y es que ya lo ves, tú te has llevado el record de capacidad para inspirarme (en varios sentidos) en cuestión de segundos, porque a ti no te basta con lo superficial, no es suficiente para hacerte arrancar.
Malditas luciérnagas, malditas aquellas escasas horas con sabor a tabaco que volaron.
¿Que tendrás? Cómo odio que desde el minuto uno hayas tenido siempre la frase perfecta para dejarme sin recursos por donde escaparme.
Y entonces, simplemente me dispuse a caminar buscando algunos rayos de sol, esta vez no necesité gafas, en ese momento me apeteció que molestase, encontré un banco y, para no perder el tiempo, comencé a escribir... Y es que ya lo ves, tú te has llevado el record de capacidad para inspirarme (en varios sentidos) en cuestión de segundos, porque a ti no te basta con lo superficial, no es suficiente para hacerte arrancar.
Malditas luciérnagas, malditas aquellas escasas horas con sabor a tabaco que volaron.
7 abr 2014
A pesar de ti, siguen aquí.
Intentaré ser escueta como aquellas horas que compartimos, no merece la pena alargarse en esto, pero... No habría estado mal haberte dedicado unas lineas de promesas cumplidas,de futuros planes de los cuales solo algunos habríamos realizado, de nuevas experiencias acompañadas, de visitar una nueva ciudad sin llegar a pisar su suelo, de miradas sostenidas, de esas que hablan, de largos ratos al sol hasta que llegase a molestar, de paseos nocturnos a elevadas temperaturas, de las cosas que aprenderías de mi y yo de ti, en definitiva, de lo bonito que habría sido conocerte y no arrepentirme de ello.
Hubiera estado más que bien, de hecho, por un momento llegue a pensar: ¿Y por qué no? Voy a dejarme llevar, llegué a ver algo en ti, llegué a creer... Todo fue culpa de las las falsas luciérnagas que alumbran por la noche, siempre te engañan. Y efectivamente, me volví a estampar, volviste a buscar lo mismo que el resto, aunque no me atrevería a decir que eres igual que todos ellos.
Quizás nos volvamos a encontrar algún día, ¿Quien sabe?
De lo que estoy segura es de que no habrás conseguido que se esfumen con tu humo estas esperanzas y oportunidades.
Siguen aquí.
Hubiera estado más que bien, de hecho, por un momento llegue a pensar: ¿Y por qué no? Voy a dejarme llevar, llegué a ver algo en ti, llegué a creer... Todo fue culpa de las las falsas luciérnagas que alumbran por la noche, siempre te engañan. Y efectivamente, me volví a estampar, volviste a buscar lo mismo que el resto, aunque no me atrevería a decir que eres igual que todos ellos.
Quizás nos volvamos a encontrar algún día, ¿Quien sabe?
De lo que estoy segura es de que no habrás conseguido que se esfumen con tu humo estas esperanzas y oportunidades.
Siguen aquí.
29 mar 2014
Si quieres ser feliz... SÉ.
“Eres mi debilidad” me dijo alguien, cuando esperaba serlo
simplemente TODO. Me quedé vacía en ese momento, pero luego pensé, qué egoísta, ¿no? ¿Para qué
quiero ser todo para una persona con la que ni siquiera yo estoy segura de sí quiero que sea algo en mi futuro?
Prefiero esperar. A raíz de eso
me puse a pensar, y finalmente me fui a la cama proponiéndome volver a ser la
misma de antes, con nuevos propósitos que cumplir a la mañana siguiente. Porque
la felicidad se basa en eso, ¿no? Ocupar tu tiempo en lo que te guste, en
plantearte metas y ver como día tras día se van cumpliendo, en tener ilusiones
e inventarte otras nuevas, sonreír a la gente, o mas bien a todo el mundo, hasta a los que pienses que no lo merecen, créeme, eso dirá mucho de ti.
Siempre es un buen momento para vivir una nueva experiencia, las nuevas sensaciones ponen los pelos de punta! Y es que pienso que
coleccionar momentos es lo que llena verdaderamente. Y… ¿Por qué no? Volver a
creer en el amor. Si, aquel que solo parece pasar en las películas, porque tú
eres el protagonista de tu propia película, y ya que podemos elegir sobre ella,
intentemos que todo salga bien y con final feliz.
Existen momentos en nuestra vida que no volverán a
repetirse. Y hablo de los buenos, de los muy buenos. Esos momentos que por
alguna razón sucedieron para aprender de ellos, para vivirlos y disfrutarlos
al máximo. De nada sirve lamentarse porque pasaron y nunca más volverán a
repetirse, a veces es necesario aprender a dejarlos ir y esperar a que vengan
otros nuevos. Todo lo nuevo será positivo en tu vida, será algo más que añadir en
tu colección de momentos. La clave está exprimirlos al máximo justo en ese preciso
momento, no valorarlos una vez que sabemos que no
volverán, estaríamos estancados de por vida, con lo bonito que es avanzar
y descubrir.
En cuanto a las personas, sé que a veces es difícil, y en
gran cantidad de ocasiones actúa el corazón sobre la razón, pero ya que puedes,
aprovecha el control que tienes sobre él para protegerlo. Intenta rodearte de
gente que te aporte, de la que puedas aprender grandes cosas, y no me refiero a complejos conocimientos, puedes aprender algo bueno prácticamente de
cualquier persona, pero siempre siendo algo selectivo y alejándote de aquellas
dañinas, que sí, que las hay, y muchas veces demasiado encubiertas.
Tengo que reconocerlo,
últimamente me despiste, me cegué y olvidé un poco todo esto, pero nunca es tarde
para perdonarse a uno mismo y regalarse otra oportunidad.
23 mar 2014
Salir corriendo
Ya está, llegó el momento que esperaba y que tan conscientes éramos de que tarde o temprano llegaría.
Finalmente elegí salir corriendo y salvarme de ti.
Ganaste, conseguiste lo que querías, así que disfrútalas contigo, pero llévate estas lágrimas y no vuelvas a tocarme la piel.
Finalmente elegí salir corriendo y salvarme de ti.
Ganaste, conseguiste lo que querías, así que disfrútalas contigo, pero llévate estas lágrimas y no vuelvas a tocarme la piel.
Granada.
Para mi significas sentimiento, significas paz, complicidad, miradas, y claro que sí, amor. Ahí estas, como sí siempre estuviste esperando a que yo llegase para sorprenderme y enseñarme. Y es que fuiste tú la que me enseñó a crecer entre buenos y malos momentos, entre llantos y risas. Me enseñaste a quererme, a concienciarme de que yo era valiosa. Quizás por eso me he vuelto "demasiado" exigente, y en realidad, ese demasiado me encante.
Pero no, sé que a pesar de todo no soy de piedra como algunos dicen, de lo contrario no mojarían estas lagrimas, ni me emocionaría al mirar hacia arriba cada vez que paseo por tus calles. Así que te debo una disculpa: Lo siento por flaquear, por dudar de mi, por dejarme enredar por personas dañinas, porque no es lo que tu me enseñaste a ser.
Y por otra parte, GRACIAS, gracias por secarme, por acogerme siempre en tu frío y por hacerme sentir que vale la pena esperar, vale la pena ser quien soy.
GRANADA.
Dicen que si has amado en ella siempre será tu amor, no intentes olvidarla.
Pero no, sé que a pesar de todo no soy de piedra como algunos dicen, de lo contrario no mojarían estas lagrimas, ni me emocionaría al mirar hacia arriba cada vez que paseo por tus calles. Así que te debo una disculpa: Lo siento por flaquear, por dudar de mi, por dejarme enredar por personas dañinas, porque no es lo que tu me enseñaste a ser.
Y por otra parte, GRACIAS, gracias por secarme, por acogerme siempre en tu frío y por hacerme sentir que vale la pena esperar, vale la pena ser quien soy.
GRANADA.
Dicen que si has amado en ella siempre será tu amor, no intentes olvidarla.
2 mar 2014
Vello erizado
Noches que acaban torcidas, expectativas que desembocan en fracaso e incomodidad. Contigo nunca se que esperar. No se si me dolerás siempre, ni cuanto tiempo tendrá que pasar para que aquel punto y final por fin tenga su momento. Sabes que desde el principio di por seguro que esto solo seria algo pasajero... y únicamente se estaba alargando un poco más de la cuenta.
Y de repente, lo pienso de nuevo transcurridos unos cuantos errores de por medio, y yo misma me sorprendo de este vértigo. Y es que es verdad, no quiero dejarte ir.
Que jodido, no? Que jodido cuando crees que no sientes, cuando intentas autoconvencerte, y descubres que la realidad es muy diferente.
Jodido cuando te das cuenta de que no eres de piedra, sino de carne, hueso, piel y vello erizado por su roce.
Jodido cuando ya es tarde, ya eres consciente de que estas dentro y te sientes obligada a elegir... ¿Arriesgar por algo que no tuvo sentido desde el primer momento por los motivos que jamás se irán? ¿O abandonar cuando aún no es demasiado tarde para salvarme?
Algún día abriré los ojos y descubriré lo que hiciste conmigo, descubriré como te las has ingeniado siempre para que fuese capaz de llegar a este punto que jamás imaginé que llegaría.
Y de repente, lo pienso de nuevo transcurridos unos cuantos errores de por medio, y yo misma me sorprendo de este vértigo. Y es que es verdad, no quiero dejarte ir.
Que jodido, no? Que jodido cuando crees que no sientes, cuando intentas autoconvencerte, y descubres que la realidad es muy diferente.
Jodido cuando te das cuenta de que no eres de piedra, sino de carne, hueso, piel y vello erizado por su roce.
Jodido cuando ya es tarde, ya eres consciente de que estas dentro y te sientes obligada a elegir... ¿Arriesgar por algo que no tuvo sentido desde el primer momento por los motivos que jamás se irán? ¿O abandonar cuando aún no es demasiado tarde para salvarme?
Algún día abriré los ojos y descubriré lo que hiciste conmigo, descubriré como te las has ingeniado siempre para que fuese capaz de llegar a este punto que jamás imaginé que llegaría.
2 feb 2014
Lucha de orgullos
No es justo. No es justo sentirme así. No es justo que hayas insistido tanto en entrar y ahora no intentes quedarte. No es justo que no seas consciente de lo fácil que es perder algo que te costo conseguir. No es justo que yo sea victima de tu capricho infantil. No es justo que no cuides lo que quieres, ni arriesgues por lo mismo.
Y aquí estoy yo en este momento esperando(te), autoconvenciéndome de que esto no iba a ningún lado, que eras lo contrario a lo que esperaba encontrar, que solo me aportas inseguridad, que no eres para mi, pero sobretodo que yo no soy para ti. Sigo aquí pensando en la manera de hacerte ver, de volver a asomarme a unos meses atrás y verte sentado mirando la playa y a mi de esa forma especial, con tu actitud de verme inalcanzable. Siento que aunque te tuviese ahora mismo delante te seguiría echando de menos.
Y ojala supieras, ojala tuviera la valentía de decirte lo que quiero que interpretes con este silencio tan egoísta: que quiero serlo todo, que me encantaría oírte decir esas palabras, que lucharías por esto, que serias capaz de todo.
Pero nada de esto ha entrado por mi vista ni por mis oídos, por lo que una vez más el orgullo ha actuado por mi, y si nada es posible, y si solo me queda escoger dos caminos, elijo el que mas te(nos) haga daño, mientras esté valorada como creo que merezco.
Y aquí estoy yo en este momento esperando(te), autoconvenciéndome de que esto no iba a ningún lado, que eras lo contrario a lo que esperaba encontrar, que solo me aportas inseguridad, que no eres para mi, pero sobretodo que yo no soy para ti. Sigo aquí pensando en la manera de hacerte ver, de volver a asomarme a unos meses atrás y verte sentado mirando la playa y a mi de esa forma especial, con tu actitud de verme inalcanzable. Siento que aunque te tuviese ahora mismo delante te seguiría echando de menos.
Y ojala supieras, ojala tuviera la valentía de decirte lo que quiero que interpretes con este silencio tan egoísta: que quiero serlo todo, que me encantaría oírte decir esas palabras, que lucharías por esto, que serias capaz de todo.
Pero nada de esto ha entrado por mi vista ni por mis oídos, por lo que una vez más el orgullo ha actuado por mi, y si nada es posible, y si solo me queda escoger dos caminos, elijo el que mas te(nos) haga daño, mientras esté valorada como creo que merezco.
10 ene 2014
Aeropuertos.
Y mientras esa adorable y simpática anciana se sentía feliz por abrazar a su hijo después de tanto tiempo sin verlo y bromeaba sobre su patoso y trabado italiano, sonreía recordando que esa misma mañana, en el viaje que la llevaría al reencuentro con su hijo, hizo una amiga chilena, como su marido, y que ayudó a recoger el bolso de una chica joven con aire distraído.
Mientras ese abrazo, la misma joven derramaba lágrimas desconsoladas por un motivo que realmente no tenia la importancia ni la gravedad que ella le daba, odiando a todo su alrededor, en especial a ella misma, ignorando que aquel mismo día se iría a la cama sabiendo que cualquier ciudad es mas luminosa con frío y nieve, y que la gran mayoría de las personas de este mundo recuerdan exactamente lo que hicieron el 11 de septiembre del 2001.
Mientras ese abrazo, la misma joven derramaba lágrimas desconsoladas por un motivo que realmente no tenia la importancia ni la gravedad que ella le daba, odiando a todo su alrededor, en especial a ella misma, ignorando que aquel mismo día se iría a la cama sabiendo que cualquier ciudad es mas luminosa con frío y nieve, y que la gran mayoría de las personas de este mundo recuerdan exactamente lo que hicieron el 11 de septiembre del 2001.
1 ene 2014
El presente contigo.
Quizás tengas razón y sea algo extraña. Soy una persona fruto de mi inseguridad y de mi alto ego. Quizás el problema sea quererme demasiado, quizás sea que me siento insegura a tu lado. Pero me desconciertas, me desconcierto a mi misma cuando me doy cuenta de que contigo puedo ser infiel a mis principios y sin ningún tipo de remordimiento. Odio sentirme tan débil , tan insegura, odio esta desconfianza y a la vez este orgullo que siempre esta por encima de mi.
Siento tristeza al pensar que lo "mejor" de nosotros ahora mismo son solo recuerdos, y nuestras conversaciones mas cómodas las que hablan del pasado, y es por esto por lo que no veo un futuro entre nosotros y menos ahora que tú, aunque interiormente me niegue a verlo, has cambiado.
Siento tristeza al pensar que lo "mejor" de nosotros ahora mismo son solo recuerdos, y nuestras conversaciones mas cómodas las que hablan del pasado, y es por esto por lo que no veo un futuro entre nosotros y menos ahora que tú, aunque interiormente me niegue a verlo, has cambiado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




















